¿Te toca bañar al perro? ¡No cometas estos 5 errores!

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Cuando se trata de bañar a nuestro perro hasta las personas mas cuidadosas suelen cometer algunos errores, es algo que puede pasarnos a todos. Sin embargo es importante recordar que la hora del baño debe ser para nuestro perro una experiencia lo mas agradable posible, ya que de contrario podría sentir miedo o rechazo y hacer que su próximo baño sea mucho mas complicado. En este artículo te mostraremos cuales son los errores mas frecuentes que solemos cometer cuando bañamos a nuestro perro y como conseguir que la experiencia del baño se convierta en un momento muy agradable para nuestro peludo.

Error Nº1: no preparar nada

Que a tu perro le encante ir a la playa y meterse dentro del agua no significa que a la hora del baño tengamos las cosas mucho mas fáciles, especialmente cuando se trata del primer baño. Para la mayoría de los perros la hora del baño es una experiencia nueva, y debemos presentársela siempre como una actividad positiva, haciéndolo todo de manera lenta y progresiva para conseguir que se adapte y evitar así que pueda sentir miedo o rechazo al baño. Estos son algunos consejos para conseguirlo:

  • Días antes de bañarlo, debe familiarizarse previamente con todos los elementos que intervienen en el baño. Debe conocer el cuarto de baño, la bañera, el ruido del secador (si lo vas a utilizar), debe haber estado en contacto con el agua, haber utilizado una toalla…etc. Es importante que acepte estos objetos de forma natural y no le tenga miedo a ninguno de ellos.
  • El día del baño, es importante premiar a tu perro cuando se muestre colaborativo, y jamas castigarlo si no colabora. Si se muestra ligeramente miedoso (lo que suele ser normal la primera vez) no lo debes premiar ya que, contrariamente a lo que puedes pensar, estarías potenciando este comportamiento..
  • Bañar a un perro exige siempre grandes dosis de paciencia. Elige un día tranquilo donde tengas suficiente tiempo libre para dedicarle a tu perro. Ten siempre mucha paciencia, verás como si sigues estos consejos al final consigues bañar a tu perro sin problemas.

Error Nº2: no proteger sus ojos y orejas

A la hora de bañar a nuestro perro debemos proteger las orejas y los ojos del agua y el champú. Aunque muchos perros aman el agua y no tienen problemas para meterse en la bañera, no suele gustarles que el agua o el champú entre en sus ojos, especialmente cuando les provoca molestias o irritación. Si esto último pasara, su plácido y relajante baño podría convertirse en una pesadilla, algo difícil de olvidar que haría que tu perro no quisiera volver a pisar el cuarto de baño por mucho tiempo. Del mismo modo que los ojos, las orejas también han de protegerse, ya que es fácil que entren en el canal auditivo y si no se secan adecuadamente la humedad podría producir infecciones con el paso del tiempo.

Para evitar todos estos problemas en lugar de utilizar el chorro directo podemos utilizar una toalla húmeda para limpiar la zona de la cara. Y si queremos proteger las orejas durante el baño, podemos utilizar bolitas de algodón para evitar que entre agua en el canal auditivo.

Error Nº3: elegir un champú inadecuado

Una de los errores mas comunes que existen cuando bañamos a nuestro peludo es pensar que podemos utilizar nuestro propio champú. La piel de los perros es diferente a la de los humanos por lo que usar nuestro champú podría resecar su piel, causarle irritación o incluso alergias en la piel. Para evitar todos estos problemas es importante elegir un champú para perros adecuado y no utilizar los que tenemos en casa ya que estos no han sido diseñados para su tipo de piel.

Error Nº4: no secarlo bien

Otro de los momentos delicados, esta vez fuera del agua, es la hora de secado. Si decides utilizar un secador de pelo es importante utilizar uno de tamaño pequeño (los de viaje son muy útiles) y que este familiarizado previamente con el sonido del secador, ya que el sonido es muy fuerte para ellos y es fácil que se asusten cuando comienzan a funcionar. Recuerda que también es muy importante controlar la temperatura del secador (no muy caliente) y mantenerlo siempre a una cierta distancia cuando lo estemos utilizando.

Si nuestro perro es miedoso, o es un perro de raza pequeña nos resultara mas sencillo secarlo con una toalla. Al salir del agua cubre a tu perro con una toalla grande y seca su pelo utilizando las dos manos y haciendo movimientos circulares. Para la cara puedes utilizar una toalla mas pequeña, como una toalla de manos.

Tanto si utilizas un secador como una toalla para secar a tu perro, no olvides que al finalizar debes secar bien sus orejas para evitar la acumulación de humedad, especialmente si tu perro tiene orejas caídas, como los cockers americanos o los beagles.

Error Nº5: no controlar la temperatura del agua

Otra de las cosas que debemos prestar mucha atención es a la temperatura del agua. Una temperatura adecuada (ni muy caliente ni muy fría) es fundamental para conseguir que la experiencia del baño sea lo más agradable para nuestro perro. Cuando bañamos a nuestro perro es fácil distraerse, especialmente si nuestro perro es algo nervioso y no para de moverse, lo que puede hacer que dejemos de prestar atención al grifo y nos olvidemos de controlar la temperatura. Si nuestro perro se quema porque la temperatura del agua es muy caliente o se congela porque es demasiado fía, es una experiencia que recordará de forma negativa durante mucho tiempo, ¿y sabes qué? Cuando quieras volver a bañarlo saldrá corriendo y se habrán acabado los baños en casa. Para evitar que eso ocurra, recuerda siempre controlar la temperatura del agua.