8 errores frecuentes que solemos cometer al educar a nuestro perro

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Si siempre soñaste con un perro educado y con buen comportamiento pero por el contrario tu perro se comporta mal y no te hace ni caso quizás hayas cometido algún error a la hora de educarlo. No te preocupes, es algo que a la mayoría de personas nos ha pasado. Sin embargo es importante corregir los errores ya que estos pueden seguir afectando al comportamiento actual de tu perro. Evitándolos conseguirás reducir sus problemas de comportamiento y hacer que la relación con tu perro mejore. Estos son los 8 errores frecuentes que solemos cometer al educar a nuestro perro. ¿Te identificas con alguno de ellos?

No sociabilizarlo cuando es un cachorro

Muchas de las experiencias de los perros viven durante su etapa como cachorro condicionan su comportamiento cuando son adultos. Por eso es muy importante que durante la etapa de sociabilización tu perro se relacione sin problemas con otros perros, personas, objetos, sonidos y lugares del entorno para que cuando crezca asuma todos esos elementos como normales, evitando así la aparición de miedos o fobias y ayudándole a adaptarse mejor al entorno que le rodea.

No premiar sus buenos comportamientos

Los perros no nacen sabiendo lo que están bien y lo que está mal, somos nosotros quien debemos de enseñarles que comportamientos son aceptables y cuales no. Por eso es muy importante que premies a tu perro cada vez que realiza un comportamiento adecuado, de este modo, comprenderá rápidamente que realizar determinadas acciones tienen su recompensa, y por tanto tenderá a repetirlas. Estas son algunos de los comportamientos que puedes premiar:

  • Cada vez que responde correctamente a una orden
  • Cada vez que acuda a la llamada
  • Cada vez que tu perro orine fuera de casa (cuando son cachorros)
  • Cada vez que tu perro se comporte bien o se muestre tranquilo (en el veterinario, con una visita en casa…etc)

…e ignorar los malos

Para completar el proceso, es importante también señalarle a tu perro que comportamientos no son aceptados. En lugar de ignorarlos esperando que desaparezcan con el paso de tiempo debes de indicarle claramente que ese comportamiento no es correcto. No utilices nunca el castigo físico, en lugar de eso, di alto y claro “NO” en el momento exacto de la acción. El tono de voz y tu expresión facial será suficiente para hacerle entender a tu perro que lo que ha hecho no es un comportamiento correcto.

No ser constante en su educación

Cuando nuestro perro es un cachorro y llega casa, todos estamos muy motivados en su educación, pero a medida que pasa el tiempo comenzamos a descuidar este proceso y es cuando nuestro perro puede comenzar a relajase y adquirir malos hábitos. La educación de tu perro es un proceso que dura toda su vida y debemos reforzarla con el paso del tiempo. No se trata de estar todo el rato encima de ellos, pero no está de más recordarles las normas de vez en cuando para que no se olvide de ellas.

No hacer partícipe de la educación a todos los miembros de la familia

Los perros son muy astutos y cuando nos mostramos firmes con ellos buscarán puntos débiles para no tener que cumplir las normas si no están de acuerdo con ellas. Si tu impones una norma a tu perro (por ejemplo: no subirse al sofá) pero el resto de la familia no se implica en hacer cumplir la norma tu perro no se la tomará en serio y será mucho mas difícil que la cumpla. Cuando se trata de la educación de tu perro, todos en la casa deben participar para que tu perro entienda que las cosas van en serio.

No entender el lenguaje de tu perro

Aunque los perros no se comunican de la misma manera que hacemos los humanos, sí disponen de un lenguaje corporal con el que son capaces de mostrar sus emociones o transmitir ciertos mensajes. Es importante que conozcas este lenguaje, así entenderás si tu perro esta nervioso, inquieto, siente miedo o esta feliz. Saber interpretar este lenguaje te ayudará a comunicarte mejor con tu perro y saber identificar problemas a tiempo.

Tratar a tu perro como si fuera un bebé

Quizás uno de los los errores mas comunes es tratar a tu perro como si fuera un bebé. Todos queremos a nuestros perros como si fueran nuestros hijos, pero debemos de entender que los perros son perros y que no debemos ni sopreprotegerlos ni consentirlos, de lo contrario nuestro pequeño angelito puede convertirse rápidamente en un pequeño demonio que puede complicarnos mucho la convivencia. En definitiva se trata de cuidar de tu perro y darle la atención que necesita, pero siempre marcando unas normas y unos límites.

Descuidar la actividad física y mental de tu perro

Conseguir que tu perro tenga un buen comportamiento no es una cuestión únicamente de educación y obediencia. Su estado de salud también influye de manera decisiva en su manera de comportarse. El ejercicio físico de manera regular ya sea a través de juegos en el parque, largos paseos o compartir actividades con otros perros les ayudará a reducir sus niveles de ansiedad y estrés. Del mismo modo, dando a tu perro suficiente estimulación mental le ayudaremos a combatir el aburrimiento y a sentirse mas felices. Cuidando la actividad física y mental de tu perro conseguiremos un perro mas sano, feliz y con menos problemas de comportamiento.