Cómo evitar que tu perro ladre a los vecinos en 5 pasos

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Hay algo peor que sufrir por los ladridos excesivos de tu perro, que estos puedan afectar también a otras personas de tu entorno, y muy especialmente a tus vecinos. Y es que en este caso el problema se complica ya que además de tener que resolver el problema de los ladridos, sufriremos las presiones de otras personas para que lo hagamos lo antes posible si no queremos que la cosa a mayores. ¿Qué podemos hacer en estos casos? Aunque no existen soluciones milagrosas aplicando estos consejos que te proponemos a continuación con un poco de paciencia y constancia se pueden llegar a conseguir buenos resultados.

Habla con tus vecinos

Lo primero que hay que hacer para resolver el problema es tomarlo con serenidad y hablar directamente con las personas afectadas por los ladridos de nuestro perro. Es siempre mejor hablar directamente con ellos, evitando notas o mensajes que podrían ser ignorados o tomados como falta de seriedad por dichas personas.

A la hora de hablar con ellos debemos saber escuchar, mostrar empatía y ser muy diplomáticos en todo momento. Debemos trasladar a estas personas que nos hemos puesto en marcha para resolver este problema, pero requiere un poco de paciencia ya que es un proceso de educación lento en el que no siempre se obtienen resultados inmediatos. Esto nos ayudará a ganar un poco de tiempo para centrarnos en buscar soluciones sin sufrir presiones de otras personas. Y en ocasiones también va ayudarnos en caso que necesitemos de su colaboración.

Bloquea el contacto visual

Si vivimos en una casa una medida simple pero efectiva en algunos casos consiste el bloquear la visión de tu perro de la calle, para evitar que pueda sentir la presencia de otras personas. Una simple verja o cortinas en las ventanas pueden evitar que tu perro pueda tener contacto visual con los vecinos, y así evitar los molestos ladridos a su llegada.

Presenta tu perro a tus vecinos

Ladrar ante la llegada de alguien es algo completamente normal en los perros, es simplemente un comportamiento que se espera de ellos, ya que ya que sus antepasados solían ladrar para informar al resto de la manada de la llegada de alguien a su territorio. El problema es cuando nuestro perro se muestra excesivamente territorial y sus ladridos son excesivos, molestos y totalmente necesarios. Eso suele suceder cuando la persona que llega no pertenecen a su “familia” y lo considera como un intruso o alguien que podría suponer una amenaza.

Una manera inteligente de resolver el problema es buscando la colaboración de tus vecinos (de ahí la importancia del primer punto) para hacer que tu perro deje verlos como extraños y pasen a ser “amigos”…. o al menos “conocidos”. Para conseguirlo podéis hacer pasos conjuntos y pedir a tu vecino que se muestre amigable con él, dándole premios y halagos para conseguir su confianza. Con el tiempo los dos comenzarán a tener mas confianza y la convivencia entre los dos será mucho mas sencilla.

Re-educa a tu perro

Hay veces en donde la colaboración de tus vecinos resulta imposible por que o no quieren colaborar o sencillamente no tienen tiempo para hacer este tipo de cosas. Para ello podemos echar mano de una de las estrategias que utilizan muchos adiestradores para reducir los ladridos de manera efectiva: utilizar un estímulo aversivo. Eso es que cada vez que nuestro perro ladre de forma insistente ante la llegada de alguien, haremos un fuerte ruido que resulte molesto para tu perro, de esta manera con el tiempo relacionará la acción de ladrar de manera excesiva con el sonido desagradable y tenderá a reducir ese comportamiento.

Para los momentos que no estemos en casa o cuando no podemos hacer este ruido aversivo podemos utilizar un collar antiladridos inofensivo. A diferencia de un collar antiladridos tradicional, el cual utiliza una descarga eléctrica, estos utilizan un estímulo inofensivo para nuestro perro (sonido + vibración) haciendo el trabajo de re-educación por nosotros de manera automática.

Descarta que puedan existir otros problemas

Los perros no ladran únicamente por una cuestión de territorio, pueden haber otros motivos y la presencia de otras personas puede alentarles a ladrar para expresar su aburrimiento, nerviosismo, ansiedad o falta de atención por parte de sus dueños. Si crees que tu perro no es territorial quizás sea por alguno de los motivos que hemos citado. Todos ellos deben de resolverse de manera individual pero estos consejos te ayudarán a afrontarlos de forma global.

  • Da a tu perro suficiente ejercicio diario y estimulación mental, muy especialmente antes de salir de casa. Puedes hacerlo haciendo paseos largos, jugando con tu perro, o llevándolo al parque para que juegue con otros perros) Con esto tu perro consigue mas atención positiva y menos ansiedad
  • Cubre todas sus necesidades en unos horarios fijos: para evitar tu perro ladre para pedir atención (comer, beber, salir a pasear…etc) Crea un horario fijo de paseos y dale su comida en unas horas determinadas. Con el tiempo tu perro se adaptara a sus horarios y estará mas tranquilo sabiendo cuanto le falta para comer .