Cómo evitar que tu perro ladre a las visitas

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Ladrar es un comportamiento natural en los perros. Es una de las maneras que tienen de comunicarse y es empleado entre otras cosas para captar nuestra atención o informar de la llegada de alguien a nuestra casa. Cuando ladran de forma normal y en situaciones justificadas no es necesario intervención por nuestra parte, pero cuando estos ladridos son excesivos y van dirigidos a cierta (o ciertas) personas que nos visitan en casa será necesario corregirlo ya que estos pueden sentirse molestos, incómodos, y ocasiones incluso amenazados.

¿Por qué los perros ladran a las visitas?

Es importante entender primero la explicación de este comportamiento en los perros. Como hemos comentado anteriormente, los perros ladran para avisar de la llegada de una persona a la casa. Prohibirle a nuestro perro comportarse de este modo sería ir en contra de su propia naturaleza y puede resultar muy frustrante para ellos. Ladrar a una persona cuando llega a casa, si va a acompañado de un movimiento de cola y una actitud relajada nos confirma que nuestro perro solo busca informar de la presencia de alguien. Si por el contrario su lenguaje corporal expresa signos de agresividad (su cuerpo esta en tensión, la cola no se mueve o lo hace muy lentamente, y no aparta la mirada de la persona) estaríamos ante un caso de agresividad y un tema distinto al que venimos a tratar en este artículo.

¿Cómo evito que mi perro le ladre a mis visitas?

Nuestro objetivo no es prohibir a nuestro perro ladre cuando llegue una persona, se trata de que su ladrido sea lo mas corto posible y no resulte molesto para los demás. Debemos de hacer entender a nuestro perro que con cuatro ladridos cortos es mas que suficiente. Para ello, podemos utilizar una orden verbal para que deje de hacerlo, y una vez lo haga premiarle por su buen comportamiento. Pide la colaboración de tu visitante para poder practicar este ejercicio. Lo ideal sería hacerlo varias veces en una semana siguiendo los siguientes pasos:

  1. Llega tu visitante, tu perro comienza a ladrar
  2. Deja que ladre lo necesario para cumplir con la función de avisarnos de la llegada de una persona. Con cuatro ladridos cortos es mas que suficiente.
  3. Si tu perro continua ladrando ponte delante de él y pronuncia alto y claro “silencio”. En el momento exacto que tu perro para de ladrar (nunca antes) dale un premio y dile “Muy bien”. Si ves que tu perro está inquieto, pídele que se siente mientras tu visitante accede a la casa. No olvides premíar a tu perro cuando este se siente.
  4. Tanto tu actitud como la de tu visitante deberá ser en todo momento natural y relajada. Pídele que a tu visitante que tome asiento en el salón de tu casa y permite a tu perro que se acerque a él para olerle. Si tu perro se comporta de manera correcta y no ladra, prémiale por ello.
  5. Finalmente, si ves que tu perro no para de seguir a tu visitante o sigue sin mostrarse del todo relajado, lo que mejor que puedes hacer en este caso es ordenarle que se siente en su camita, premiandole con ello cuando lo haga.

El mensaje que vamos a enviar a nuestro perro es el siguiente: “gracias por avisarnos de la llegada de una persona a casa, ahora ya puedes dejar de ladrar y relajarte. Aquí no hay nada de lo que tengas que preocuparte.” Recuerda siempre reforzar con premios todos aquellos comportamientos positivos (como estar tranquilo, ser obediente) y nunca utilices el castigo con los comportamientos negativos (como ladrar o perseguir a tu visitante)

Crea un vínculo entre tu perro y tu visitante

Cuando tu perro se centra en ladrarle a una persona en concreto hay otro ejercicio que podemos realizar que puede ayudarnos muchísimo a controlar sus ladridos. Para este ejercicio vas a necesitar una colaboración mas estrecha con la persona, ya que debéis realizar un paseo conjunto entre tú, tu perro y tu visitante. Este paseo puede ser un parque, un jardín o en donde tu consideres, pero ha de ser siempre un espacio abierto y desconocido para tu perro. En este paseo no dudes en premiar a tu perro siempre que tenga una actitud relajada y se comporte correctamente ante dicha persona. Deberás realizar varios paseos hasta que tu perro acepte a este con normalidad. Esto ayudará a mejorar la relación, y hará que tu perro tenga menos reticencias a la hora de recibir a esta persona en casa.